El lavado nasal es una técnica sencilla y eficaz para mantener la higiene de las fosas nasales, prevenir infecciones respiratorias y aliviar la congestión. Ayuda a eliminar alérgenos, polvo, mucosidad y a hidratar la mucosa nasal, especialmente útil ante casos de resfriado, alergias o después de cirugías nasales.
En este artículo te explicamos cómo hacer un buen lavado nasal según la edad del niño, los beneficios y algunos consejos prácticos para mejorar la respiración en casa.
¿Por qué hacer lavados nasales?
Los lavados nasales están indicados para:
- Prevenir infecciones respiratorias (rinitis, sinusitis, otitis).
- Eliminar mucosidad, alérgenos y partículas contaminantes.
- Hidratar las fosas nasales en climas secos o con calefacción.
- Aliviar síntomas como picor nasal, estornudos o congestión.
- Mejorar el descanso y la respiración en bebés y niños pequeños.
Cómo hacer un lavado nasal según la edad
El procedimiento varía ligeramente dependiendo de la edad del niño. A continuación, te mostramos la forma más recomendada en cada etapa:
Lavado nasal en bebés de 0 a 8 meses
Posición: Tumbado boca arriba con la cabeza girada hacia un lado.
Cómo hacerlo:
- Coloca al bebé tumbado y gira suavemente su cabeza hacia un lado.
- Introduce el suero fisiológico o agua de mar por el orificio nasal que queda arriba.
- El líquido arrastrará el moco y saldrá por el otro orificio.
Beneficios:
- Rápido y sencillo.
- Útil en bebés con limitaciones físicas o neurológicas.
- Limpia eficazmente la zona anterior de la nariz.
Limitaciones:
- No alcanza la zona posterior.
- Puede provocar tos si el moco cae hacia la garganta.
- Requiere aspiración posterior con pera o aspirador nasal.
Lavado nasal en niños de 8 a 36 meses
Posición: Sentado con la cabeza inclinada hacia delante.
Cómo hacerlo:
- Con el niño sentado, inclina su cabeza hacia delante.
- Aplica el suero con cierta presión por una fosa nasal.
- Repite en la otra fosa.
Beneficios:
- Limpieza efectiva de la zona anterior.
- Método adecuado para niños mayores y más colaborativos.
Limitaciones:
- Más difícil de realizar en bebés.
- No limpia profundamente si el moco es espeso.
- Puede requerir aspiración posterior.
Lavado nasal en niños mayores de 3 años
Posición: Tumbado con la cabeza ligeramente hacia atrás.
Cómo hacerlo:
- Acuesta al niño con la cabeza inclinada hacia atrás.
- Aplica el suero suavemente en una fosa nasal y después en la otra.
- El líquido hidrata y arrastra el moco hasta la parte posterior.
- Pide al niño que inspire con fuerza para llevar el moco a la garganta y luego tragarlo o escupirlo.
Beneficios:
- Limpieza profunda, incluso de secreciones densas.
- No requiere aspiración posterior.
- Sin riesgo de que el suero entre en el oído medio.
Limitaciones:
- Puede ser incómodo si hay mucha congestión.
Otros consejos para destapar la nariz
Además del lavado nasal, puedes aplicar estos consejos en casa para favorecer una mejor respiración:
- Usa un humidificador en habitaciones secas.
- Eleva ligeramente el colchón para dormir mejor.
- Asegura una buena hidratación diaria (1,5 a 2 litros de agua al día).
- Evita ambientes con humo o polvo.
Conclusión
Realizar lavados nasales de forma regular es una rutina sencilla que ayuda a prevenir enfermedades respiratorias, mantener la mucosa hidratada y mejorar la calidad de vida, tanto en bebés como en niños mayores.
Adapta el método según la edad y crea un hábito saludable que beneficiará a toda la familia, especialmente durante el otoño e invierno.