Los ojos son uno de los órganos más sensibles de nuestro cuerpo y, por ello, merecen una atención especial. Sin embargo, en el día a día es fácil caer en prácticas que creemos beneficiosas, pero que pueden no estar respaldadas por la evidencia médica.
¿Estás seguro de que sabes cuidar bien tu salud ocular? En este test de verdadero o falso de Careplus resolvemos algunas de las dudas más comunes. ¡Ponte a prueba!
1. “No puedo tener los ojos secos, porque no paran de llorarme”.
Falso.
Aunque suene contradictorio, el lagrimeo es uno de los síntomas más habituales del síndrome del ojo seco. Este trastorno se debe a una alteración en la calidad o cantidad de la película lagrimal, lo que provoca que el ojo se lubrique de forma inadecuada y reaccione con un exceso de lágrimas.
¿Qué hacer?
Consulta a un especialista y considera el uso de una solución oftálmica hidratante sin conservantes para aliviar la molestia.
2. “Cuando te entra algo en el ojo, es mejor no tocarlo ni frotarlo”.
Verdadero.
Frotarse los ojos puede empeorar la situación. Lo ideal es mantener la calma y dejar que el propio parpadeo y las lágrimas naturales intenten expulsar el cuerpo extraño.
Consejos útiles:
- Lávate las manos antes de tocar el ojo.
- Usa una toallita oftálmica estéril o un chorro de solución fisiológica para arrastrar la partícula.
- Si hay contacto con un agente químico o punzante, acude a urgencias oftalmológicas de inmediato.
3. “Es bueno limpiarse los ojos y desmaquillarlos cada día”.
Verdadero.
La higiene ocular diaria ayuda a prevenir infecciones, irritaciones y acumulación de residuos. Utiliza siempre productos específicos para la zona ocular y evita frotar con fuerza.
Importante:
No desmaquillarse adecuadamente puede favorecer la aparición de problemas como blefaritis, conjuntivitis o inflamación del párpado.
4. “Las gotas se deben aplicar en el centro del ojo”.
Falso.
La forma correcta de aplicar las gotas es tirando suavemente del párpado inferior hacia abajo y dejando caer la gota en el «bolsillo» que se forma. Luego cierra los ojos suavemente sin apretar para que el producto se reparta bien.
5. “Es mejor echar más de una gota para que haga más efecto”.
Falso.
El ojo solo puede retener una gota a la vez. Si aplicas más, el excedente se eliminará automáticamente. Además, si necesitas aplicar más de un tipo de colirio, espera al menos cinco minutos entre cada uno para evitar que se anulen entre sí.
Conclusión
Cuidar correctamente la salud ocular no solo implica acudir al oftalmólogo cuando hay molestias. También pasa por adoptar rutinas informadas, utilizar los productos adecuados y cuestionar mitos comunes.
En Careplus nos preocupamos por tu salud visual y te ofrecemos consejos para mantener tus ojos protegidos.