¿Te ha pasado alguna vez que te pitan más los oídos en verano? Aunque pueda parecer una simple molestia pasajera, muchas personas notan que los zumbidos en los oídos, también conocidos como acúfenos o tinnitus, aparecen o se intensifican durante el verano.
Las altas temperaturas, la pérdida de líquidos por el sudor, la fatiga, la exposición al ruido o los cambios en los hábitos de descanso son algunos de los factores que pueden hacer que los acúfenos resulten más evidentes durante el verano. Entre ellos, la deshidratación ha despertado un creciente interés por su posible papel en el empeoramiento de los acúfenos.
¿Por qué aparecen los zumbidos en los oídos?
Los zumbidos en los oídos, tinnitus o acúfenos, son la percepción de un sonido sin que exista una fuente externa que lo produzca.1 Cada persona los describe de forma diferente: como un pitido, un zumbido, un silbido o un siseo. Pueden aparecer de forma puntual o persistente, afectar a uno o ambos oídos y variar en intensidad a lo largo del día.2
Los acúfenos pueden tener múltiples causas. Entre las más frecuentes se encuentran la pérdida de audición asociada a la edad, la exposición a ruidos intensos, los tapones de cerumen, algunas infecciones del oído y determinados medicamentos. También pueden asociarse a enfermedades del oído interno, alteraciones vasculares o algunas enfermedades crónicas, como la diabetes o la anemia.2
Factores como el estrés, la falta de descanso, la fatiga, tabaquismo, el ruido ambiental o incluso el estado general de salud pueden hacer que los síntomas se perciban con mayor intensidad.3 Por eso, durante el verano algunas personas notan que los pitidos empeoran o aparecen con más frecuencia, ya que coinciden varios factores que pueden favorecerlos, como el calor, la deshidratación, los cambios en la rutina o una mayor exposición al ruido.
Relación entre la deshidratación y los acúfenos
La deshidratación no se considera una causa directa de los acúfenos, pero sí puede contribuir a que un acúfeno previo se perciba con mayor intensidad.4 Durante el verano, el organismo pierde más agua y electrolitos a través del sudor y, si estas pérdidas no se compensan adecuadamente, pueden producirse cambios fisiológicos que afectan al funcionamiento normal del organismo, como alteraciones en el volumen sanguíneo, la regulación de la presión arterial o la respuesta al estrés. Estos cambios podrían influir tanto en el funcionamiento del oído interno como en los mecanismos cerebrales encargados de procesar y filtrar las señales auditivas, haciendo que los zumbidos resulten más evidentes o molestos.4
Por este motivo, mantener una buena hidratación forma parte de las recomendaciones generales para cuidar la salud durante los meses de calor. Aunque beber agua no elimina los acúfenos, sí puede ayudar a reducir uno de los factores que, junto con el calor, la fatiga o la falta de descanso, pueden favorecer el empeoramiento de los síntomas.
Cómo influye la hidratación en el oído interno
El oído interno depende de un equilibrio muy preciso de líquidos, electrolitos y flujo sanguíneo para funcionar correctamente. Estos elementos permiten que las células sensoriales de la cóclea transformen las vibraciones sonoras en señales nerviosas que el cerebro interpreta como sonidos.
Para mantener esta función es importante que exista:5
- Un equilibrio estable de líquidos y electrolitos, esencial para el correcto funcionamiento del oído interno.
- Un adecuado aporte de oxígeno y nutrientes, gracias a la circulación sanguínea que irriga la cóclea.
- Un entorno estable para las células auditivas, especialmente sensible a los cambios metabólicos y de perfusión.
Aunque la deshidratación leve no provoca por sí sola los acúfenos, una revisión reciente sobre dieta y estilo de vida en personas con tinnitus señala que mantener una hidratación adecuada forma parte de las recomendaciones para favorecer la salud auditiva. Además, la deshidratación puede asociarse a otros factores relacionados con el empeoramiento de los síntomas, como la hipertensión o una mayor susceptibilidad a infecciones del oído.6
Alteraciones en la circulación y el equilibrio de líquidos
Durante los episodios de calor intenso el organismo pierde agua y electrolitos a través del sudor. Si estas pérdidas no se compensan adecuadamente, pueden producirse cambios en el equilibrio de líquidos y en la circulación que afectan al funcionamiento de distintos órganos y tejidos. En un sistema tan sensible como el oído interno, estas variaciones podrían favorecer una mayor percepción de los acúfenos en personas predispuestas. Por eso, aunque no siempre sea la causa principal, la deshidratación puede convertirse en un desencadenante o amplificador del problema en verano.6
¿Por qué el calor puede empeorar los acúfenos?
Durante el verano, las altas temperaturas aumentan la pérdida de líquidos y electrolitos, favorecen la fatiga y pueden alterar el descanso. También es habitual exponerse con más frecuencia a ambientes ruidosos, como conciertos, festivales o terrazas, y realizar actividades acuáticas que incrementan el riesgo de problemas en el oído.
Altas temperaturas y fatiga
Las altas temperaturas obligan al organismo a realizar un mayor esfuerzo para mantener la temperatura corporal. Como consecuencia, es frecuente experimentar cansancio, sensación de agotamiento, dificultad para concentrarse o cefalea, especialmente durante las olas de calor. En personas con tinnitus, este contexto puede hacer que el síntoma resulte más perceptible o más molesto.7
Mayor pérdida de líquidos y electrolitos
En verano es más fácil perder agua y sales minerales por sudoración, ejercicio o viajes. Mantener una hidratación adecuada ayuda a conservar el equilibrio fisiológico del organismo y forma parte de las recomendaciones generales para cuidar la salud durante los meses de calor.6,7
Estrés y falta de descanso durante el verano
Dormir menos horas o descansar peor puede aumentar la percepción de los acúfenos, ya que el cerebro tiene más dificultades para filtrar estos sonidos cuando existe fatiga física o mental. Además, el estrés y la ansiedad son factores que pueden empeorar los acúfenos ya que cuanto más se perciben los zumbidos, mayor es el nivel de preocupación, y cuanto mayor es el estrés, más intensos pueden resultar los síntomas.
Por eso, mantener una buena higiene del sueño, hidratarse correctamente y reservar momentos para el descanso puede ayudar a romper este ciclo y mejorar la tolerancia a los acúfenos.7,8
Otros factores que pueden provocar zumbidos en los oídos
Aunque el calor y la deshidratación pueden favorecer el empeoramiento de los acúfenos, existen otros factores frecuentes durante el verano que también pueden afectar a la salud auditiva.
Exposición al ruido
Conciertos, fiestas, festivales, discotecas, terrazas con música alta o trabajos en entornos ruidosos aumentan el riesgo de tinnitus. La exposición a sonidos intensos, especialmente durante periodos prolongados, puede dañar las células sensoriales del oído interno y favorecer la aparición de acúfenos, tanto de forma temporal como permanente.9
Tapones de cera
El cerumen protege el conducto auditivo frente al polvo, los microorganismos y la humedad. Sin embargo, cuando se acumula en exceso puede formar un tapón que provoque sensación de oído taponado, pérdida temporal de audición e incluso acúfenos.2
Infecciones del oído
Las actividades acuáticas aumentan el riesgo de desarrollar otitis externa, también conocida como otitis del nadador. La humedad retenida en el conducto auditivo favorece el crecimiento de bacterias y hongos, provocando dolor, picor, sensación de oído tapado y, en algunos casos, zumbidos.2
Cambios de presión durante los viajes
Los desplazamientos en avión o algunos cambios bruscos de presión, como por ejemplo al practicar submarinismo, pueden generar sensación de oído taponado, chasquidos o empeoramiento de síntomas auditivos en personas sensibles. Aunque no todos los casos de pitidos en verano se deben a esto, es un factor a tener en cuenta si los síntomas aparecen tras un viaje.2
Cómo prevenir los zumbidos en los oídos en verano
Aunque no siempre es posible prevenir los acúfenos, adoptar algunos hábitos saludables durante los meses de calor puede ayudar a reducir el riesgo de que los síntomas aparezcan o empeoren, especialmente en personas que ya presentan tinnitus o tienen factores de riesgo.
Mantener una buena hidratación
Beber suficiente agua a lo largo del día, aumentar la ingesta en situaciones de calor o ejercicio y evitar llegar a la sed intensa son medidas básicas. En personas con tendencia a los acúfenos, mantener una hidratación adecuada ayuda a mantener el equilibrio de líquidos del organismo y favorece el funcionamiento normal del oído interno.6
Evitar la exposición prolongada al calor
Reducir el tiempo al sol en horas centrales, buscar sombra, refrescarse y planificar la actividad física en momentos de menos calor puede disminuir el estrés fisiológico del verano y ayuda a prevenir la deshidratación y agotamiento por el calor.7
Proteger los oídos del ruido
Si acudes a conciertos, festivales o eventos con música alta, utiliza protectores auditivos y procura alejarte de los altavoces. También es recomendable mantener el volumen de los auriculares por debajo del 60 % de su capacidad y limitar el tiempo de uso.
Mantener hábitos saludables de descanso
Dormir las horas suficientes y mantener horarios de sueño regulares favorece el bienestar general y puede ayudar a reducir la percepción del tinnitus. Asimismo, controlar el estrés mediante técnicas de relajación, ejercicio físico o actividades de ocio puede contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas con acúfenos.7
¿Cuándo consultar con un especialista?
En muchas ocasiones, los zumbidos en los oídos son temporales y desaparecen cuando se resuelve el factor que los desencadena, como la exposición al ruido o un tapón de cerumen. Sin embargo, existen situaciones en las que es recomendable consultar con un profesional sanitario para identificar la causa y valorar el tratamiento más adecuado.
Es aconsejable acudir al médico o al otorrinolaringólogo si:
- Los acúfenos persisten durante varios días o semanas sin mejorar.
- Los zumbidos aparecen de forma brusca, especialmente si se acompañan de una pérdida de audición.
- El tinnitus afecta solo a un oído o tiene un carácter pulsátil, es decir, sigue el ritmo del latido del corazón.
- Se acompaña de síntomas como vértigo, mareo, dolor de oído, secreción o sangrado.
- Los zumbidos interfieren con el sueño, la concentración o las actividades diarias.
Detectar precozmente problemas como una pérdida auditiva, una infección, un tapón de cerumen o una enfermedad del oído interno permite instaurar el tratamiento más adecuado y, en algunos casos, evitar que los síntomas empeoren.
Conclusión: cuidar la hidratación también protege la salud auditiva
Los zumbidos en los oídos pueden tener múltiples causas y, aunque el calor o la deshidratación no los provocan directamente, sí pueden favorecer que los síntomas se intensifiquen en personas predispuestas. Mantener una buena hidratación, proteger los oídos del ruido, descansar adecuadamente y prestar atención a cualquier cambio en la audición son medidas sencillas que contribuyen a cuidar la salud auditiva durante el verano.
Si los acúfenos persisten, empeoran o se acompañan de otros síntomas, es importante consultar con un especialista para identificar la causa y recibir el tratamiento más adecuado. Cuidar los oídos también forma parte de disfrutar de un verano más saludable.
En Careplus, cuidamos de tu salud auditiva todos los días. Consulta con tu especialista y empieza a cuidar tus oídos desde hoy.
Bibliografía
1. Tang Y, Zhang X, Smith LM, et al. BMC Public Health. 2026;26(1):1385.
2. National Institute on Deafness and Other Communication Disorders. Tinnitus: causas, tratamiento e investigación [Internet]. [Consultado Jul 2026]. Disponible en: https://www.nidcd.nih.gov/es/espanol/tinnitus
3. Kim HJ, Lee HJ, An SY, et al. PLoS One. 2015;10(5):e0127578.
4. Rosinger AY, John JD, Murdock KW. Am J Hum Biol. 2024;36(6):e24051.
5. Xiao J, Zhang Y, Zhang W, et al. Biomed Res Int. 2020;2020:7169348.
6. Wadhwa S, Jain S, Patil N. Cureus. 202;16(4):e59344.
7. Langguth B, de Ridder D, Schlee W, Kleinjung T. J Assoc Res Otolaryngol. 2024;25(3):249-258.
8. Li Y, Peng L, Lan Y, et al. Braz J Med Biol Res. 2025;58:e14109.
9. Yang SW, Xu W, Chen L, Fang SB. J Otolaryngol Head Neck Surg. 2025;54:19160216251347597.
Escrito por:
Vanessa Redondo
Doctora en Química Orgánica y especializada en Química Médica. Medical writer en la agencia de comunicación integral especializada en salud Buenosaires.









